Supongo que todos sabréis sobre un juego llamado Minecraft ¿No? Bueno, miento. En realidad no me fio. Para los despistados os diré que es un juego indie que ha conseguido colarse en todas las listas de los GOTY, que ha conseguido ganarse el respeto de toda la comunidad videojueguil y ¿Sabéis qué pienso? Que a pesar de todo ello, Minecraft está infravalorado, porque es algo más que el mejor juego del 2011.
Imaginar por un momento que sois un directivo de Sony, de Ubisoft, de Capcom, de EA o cualquier otra compañía grande.
¿Cómo te sentirías cuando ese juego de presupuesto multimillonario en el que has puesto a 300 personas trabajando sea duplicado, triplicado y cuadruplicado en ventas por el trabajo de un fulano en una semana ?
¿Cómo es posible qué un juego con gráficos cuadriculados de mierda haya superado al último “Triple A” apoyado por una poderosa campaña publicidad?
Diría que esto es un puñetazo en la boca a la industria del videojuego, esa de listillos que no tienen ni puta idea de lo que significan los videojuegos, esa que cree que un videojuego se cuenta interrumpiendo al jugador con cinemáticas y esa que ha permitido que “juegos” como L.A Noire o Heavy Rain salgan al mercado.
Minecraft rompe de lleno con las creencias de ese invento llamado Hardcore gamer aprovechando de una maldita vez capacidades de los ordenadores actuales, no para hacer un juego más realista, sino para algo realmente útil que mejore la experiencia de juego. Lo grande de Minecraft no es que el mundo este hecho bloque a bloque, sino que nosotros tengamos plena libertad para modificarlo.
El poder destructor de nuestra mano, se compensa con un poder constructor en forma de cubo en el inventario, lo que nos la libertad para construir lo que queramos, esto no solo hace al juego mucho más interesante en opciones, sino que crea contenido social y es que el jugador al crear lo que quiera, fruto de un par de tardes de esfuerzo y trabajo duro, luego se lo enseña orgulloso a su grupo amigos que luego se interesaran por el juego, creando un efecto en cadena.
Pero también sabe comportarse como un buen videojuego, para empezar acepta a sí mismo y no tiene miedo de permitir cosas como bloques suspensos en el aire contra toda ley física. De hecho admiro su estructura de juego, en la capa superior del mundo todo está lleno de materiales blandos como la tierra, la hierba o la arena, hasta resulta fácil talar un árbol con los puños. Algo que se hace más difícil sobretodo cuando el jugador se sumerge al interior de la tierra en busca de Hierro, oro, piedra roja y sobretodo diamante. Un desafío para el que hay que prepararse con picos, antorchas, comida. Una experiencia en la que no sabes con que te vas a encontrar. Lo que en un juego cualquiera seria darte una pistola, Aquí es una aventura, en la que empiezas apañándotelas como puedes para sobrevivir a las primeras noches llenas de bichos malos paseando por allí.
Creo que las conclusiones tenéis que sacarlas vosotros, y estaré encantado de leeros en los comentarios. Eso sí, os lo vuelvo a preguntar ¿Cómo os sentiríais si fueseis los directivos de una gran compañía que observa esto? Yo por lo menos lo sentiría como una patada en los cojones y pensaría que algo falla.
Etiquetas: Juegosfera, Ludosofia


6 enero, 2012 a las 0:03 |
por dios, a mi que minecraft me parece un coñasssso
6 enero, 2012 a las 3:11 |
Pues te acabo de explicar porque vende tanto, contenido jugable + contenido social, pero vamos creo que mi ludosofia a muy pocas personas les importa.
6 enero, 2012 a las 3:15 |
Como editor de niveles es curioso. Poco más.
Para mí lo más remarcable es su escasa pero preciosa y sutil banda sonora y los gráficos.
7 enero, 2012 a las 4:13 |
Si no tienes imaginación, paciencia, curiosidad ni constancia claro que te parecerá un coñaZo.
Afortunadamente para ti el mercado esta plagado de juegos facilones, simples y con grandes explosiones para las masas como tu.
Me alegra mucho que un juego indie tan original esté teniendo más fama que la mayoría de juegos triple A. Es lo bueno que tienen los juegos desarrollados con pocos medios. Como no pueden sobresalir en gráficos, intentan sobresalir en jugabilidad y en tener personalidad propia. Que es al fin y al cabo lo que de verdad divierte y hace grande un juego.
7 enero, 2012 a las 16:10
Me encantan los soplapollas que siempre vienen a decir lo mismo “Si tú eres aburrido, Minecraft es aburrido” Hoyga, pues no. Lo de jugar con Lego es divertido durante un rato, luego es un soberano coñazo.
7 enero, 2012 a las 22:01
Pues puzpo ha acertado de lleno en una cosa, si no tienes constancia el juego te parecera un coñazo, sobretodo en las oscuras noches llenas de enemigos, mientras, en tú refugio el tiempo se hace eterno mientras uno espera el proximo amanecer.
Te dan la herramienta, y no sabes como usarla, pero solo al principio.
7 enero, 2012 a las 20:44 |
Más allá de calificar a Minecraft como un buen o mal juego, algo que a la final es muy subjetivo, es justo recalcar todo lo que ha conseguido esta singular creación, poniendo en entredicho a las grandes productoras de videojuegos.
Me parece fantástico que un juego de orígenes humildes esté en capacidad de competir de tú a tú con verdaderos monstruos que tienen tras de si millonarias inversiones y miles de horas de desarrollo. De cierta forma es un fenómeno que habla muy bien de una industria que por momentos parece madurar, aunque luego uno se topa con serias contradicciones.