Nunca creí que fuera posible, menos aun con los tiempos que corren pero estaba muy equivocado. ¡Porque he visto la luz en lo más profundo de tu esfínter! Porque he conocido al mayor villano de la historia y ese es Tim.
Seguramente muchos no tendréis ni puta idea de quién es este tío. Pues bien, Tim es un villano de la serie Misfits, esa en la que un grupo de delincuentes adolescentes consiguen supe poderes por consecuencia de sus deseos más profundos, algo que si fuera rodado en España tendría sus supercanis y sus superchonis. Gracias a Allāh es una serie Británica y nada puede ser malo del país de las chisteras, el Doctor Who y el odio a los irlandeses.
Pero ¿Quién coño es Tim?
Tim es un tío de cara inexpresiva que va en su Ferrari, vistiendo un Chandal y pistola en mano va matando a gente mientras en su “vuga toh guapo” suena música Chunda-chunda mezclada con sonidos ochobiteros.
Si decís que es un mierdas, esperar a descubrir su superpoder, algunos querrian viajar en el tiempo o llorar acido, pero no hay nada más molón que la habilidad de Tim.
Que más que un superpoder parece una enfermedad mental que está dentro de su cabeza y es que Tim cree vivir dentro de un videojuego en el que el es Jimmy Cisco en una especie de mezcla entre el GTA IV y el Carmageddon con graficos cutrisimos, un personaje majara rollo asesino de la Katana pero que cree de verdad estar dentro de un videojuego.
Un tipo que va completando misiones a base de pajas mentales que el mismo se crea, un personaje del que no se sabe ni cómo ni donde, pero tiene todo un armamento a su disposición ¿Será producto de misiones anteriores? El caso es que ver a Tim en acción es toda una genialidad, sobretodo porque matar de un disparo a la cabeza son 15 puntos, pero atropellar a una abuelita son 25 puntos, tras ese espectáculo Tim se ha convertido en mi personaje preferido de Misfits, superior que Lactokinesis y Jesucristo juntos.
Sobre todo porque ese capítulo da lugar a frases como “¿Tú piensas que esto es un juego? Es mi vida” o “Eso es lo que odio de los videojuegos, parece que nunca se van a acabar”.
No tengo ni idea de si se trata de un guiño a los videojugadores o alguna especie de intento de dejar mal a los jugadores de videojuegos, pues yo creo que la única enfermedad que sufren los jugadores es la del consumismo, esa por la que vendes tu virginidad anal a cambio de dinero suficiente para comprar esos juegos a 60 Euros que en 2 semanas estarán a 20 de segunda mano, juegos que estarán en tu estantería guardando polvo hasta que termines todos los que tienes en esa lista más grande que la lista de judíos asesinados en el holocausto. Porque cuando llegues a terminar dicho videojuego tú ya estarás cobrando una pensión de 300 euros en la residencia de ancianos y diciendo “Los videojuegos de antes si que eran difíciles”, cuando la culpa la tiene tu capacidad psicomotriz jodida después de tantos años de duro trabajo borreguil.
Perdón me he vuelto a ir por las ramas. Pues eso ¿Qué os parece el personaje? Yo estoy esperando que vuelva a parecer o que tenga una serie propia, aunque el tio al parecer ha sido detenido y encerrado por intentar entrar en una cárcel para rescatar a “Crazy Larry”. En fin, lo echare de menos.
Etiquetas: Juegosfera

1 noviembre, 2011 a las 4:01 |
También me gustó bastante ese capítulo, pero como gamer, siempre acabas decepcionado por el poco conocimiento de los guionistas.
A mi parecer, es más un guiño que una crítica, porque np tendría mucho sentido que una serie tan macarra como la de Misfits criticase eso.
1 noviembre, 2011 a las 10:57 |
Un guió que me gusto mucho, y la verdad ha sido de los personajes más originales que he visto y vamos esa forma de criticar es propia de Misfits
“-Tus seguidores han matado, te aprovechas de los vulnerables, le robas el dinero a los pobres, atacas sexualmente a las chicas.
-Así es la iglesia catolica para vosotros.
-En eso tiene razon, cuando era pequeño en Irlanda si los curas no te tocaban era porque eras de los feos.”
3 noviembre, 2011 a las 0:06 |
Sólo diré que: esa serie es una PUTA MIERDA.
8 enero, 2012 a las 15:31 |
Idem